Según experto de la Universidad César Vallejo, es imprescindible no seguir postergando medidas para combatir la crisis hídrica.
En el marco del Día Mundial del Agua, el Dr. Paolo Amaya Alvarado, docente del programa SUBE de la Universidad César Vallejo (UCV), campus Trujillo, enfatizó en la urgencia de abordar la crisis hídrica con responsabilidad y acciones concretas. “El agua no es un recurso infinito; cada gota cuenta y debemos garantizar su acceso para las generaciones futuras”, sostuvo el especialista.
▪️Una crisis global que avanza rápidamente
A nivel mundial, más de 2000 millones de personas viven en países con estrés hídrico; mientras que, alrededor de 4000 millones experimentan escasez severa al menos un mes al año, según la ONU. El Dr. Amaya advierte que el calentamiento global está agravando esta situación. “Los cambios en los patrones de precipitación han generado sequías prolongadas en algunas zonas e inundaciones en otras. Esto demuestra que el agua no es un recurso predecible, sino que se encuentra en un estado de vulnerabilidad constante”, explicó.
▪️El Perú y su realidad hídrica en riesgo
Nuestro país alberga el 70 % de los glaciares tropicales del mundo, pero el cambio climático está acelerando su desaparición. “Hemos perdido más del 50 % de la superficie glacial en los últimos 50 años, afectando directamente el suministro de agua en temporadas de sequía”, alertó el especialista. Además, Perú ha enfrentado en los últimos años fenómenos climáticos extremos como sequías prolongadas en la costa y la sierra e inundaciones en la selva, intensificadas por El Niño y La Niña.
▪️Acciones urgentes para preservar el recurso hídrico
El Dr. Amaya Alvarado subrayó que, a pesar de los compromisos globales en la Agenda 2030, es imprescindible reforzar la cooperación internacional para gestionar los recursos hídricos compartidos, invertir en tecnologías sostenibles y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En el ámbito nacional, enfatizó en la necesidad de mejorar la gestión integral del agua y proteger los ecosistemas que regulan su ciclo. “No basta con reconocer el problema, necesitamos políticas públicas eficientes que aseguren el acceso sostenible al agua”, afirmó.
- Inversión en infraestructura, acelerando la construcción de reservorios y sistemas de riego tecnificado para optimizar el uso del agua.
- Protección de fuentes naturales, para conservar las cuencas hidrográficas, glaciares y humedales, que actúan como reservas naturales del recurso.
- Educación y concientización, para promover el ahorro y uso eficiente del agua desde la infancia.
- Gestión participativa, donde las comunidades tengan voz en la toma de decisiones sobre el manejo del agua en sus territorios.
- Fortaleciendo el monitoreo climático.
▪️Un compromiso que no puede esperar
Finalmente, el Dr. Amaya recordó que el agua es un pilar fundamental para el desarrollo económico, el bienestar social y la conservación del medio ambiente. “No podemos darnos el lujo de seguir postergando soluciones. La crisis hídrica es real y está aquí; es momento de actuar con responsabilidad y compromiso”, concluyó.